Mientras matrix ha retomado fuerza y siempre está apunto y tomamos el té juntos, me acuerdo de cuando me lo regalaron. Estuve a punto de deshacerme de él... ahora es lo único que queda de un macho que estuvo allí y sirve para darse cuenta de cuantos machos más hay, aunque al final, el último en la memória en estos casos, sea el arrendatario de tal objeto.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario